Debido a que el blackjack es un juego muy popular en todo el mundo, sobre él existen miles de opiniones, se podría decir que una por jugador.
Y del mismo modo, hay muchas estrategias para jugar al blackjack. La estrategia que ha logrado una mayor difusión es la que recibe el nombre de Estrategia Básica. Se trata de una serie de reglas o recomendaciones que fueron creadas en base a las probabilidades que daba como resultado una computadora en la década de los años 80. Esto surgió gracias a que los programadores de sistemas de computadoras y avezados jugadores de blackjack, pensaron que ingresando a la máquina todas las condiciones, como el número de mazos en juego, todas las variables del juego y también las reglas de una mesa determinada, se hacia posible que la máquina pudiera hacer su propio juego. Lo que surgió fue que la computadora era capaz de determinar, sobre una situación dada, cuál era la mejor jugada para realizar desde las reglas de la estadística.
Todos los resultados que arrojó la máquina, fueron ordenados en una tabla donde usted puede buscar la situación en la que se encuentra, con sus dos cartas en la mano y con la carta del croupier descubierta, y la tabla le pronosticará cuál es la jugada que más le conviene hacer, ya sea doblar, dividir, pedir más cartas o plantarse.
Por lo tanto, la gran división de opiniones respecto de las estrategias en el blackjack, está dada en torno de la Estrategia Básica. Los que piensan que es lo suficientemente buena como para poder jugar, y los que piensan que le falta algo y no es del todo funcional.
Por otro lado si nos ponemos a pensar objetivamente, la Estrategia Básica fue concebida en base a la matemática pura. Si viéramos que según la situación de la mesa, la estrategia es capaz de reducir las ventajas de la banca hasta casi un 0%, sería casi irrefutable. Pero el talón de Aquiles de la estrategia son las propias conductas de los jugadores, ya que para maximizar los resultados se debe seguir la tabla sin condicionamientos, y en general los jugadores la siguen hasta cierto punto, pero raras veces durante todo el desarrollo de sus partidas.
Esto sucede por una sencilla razón. Y pasamos a explicársela: si un jugador se encuentra ya casi al final de su participación en una mesa de blackjack, y en este momento tiene menos dinero en su haber del que tuvo en algún instante del transcurso del juego, y le sumamos que la Estrategia Básica le sugiere doblar su apuesta a raíz de las cartas que él tiene en la mano y por la carta expuesta del croupier. Probablemente este jugador piense, que si la estrategia le sugiere que doble es porque tiene muchas posibilidades de ganar, por lo tanto concluirá en no arriesgar una gran suma de dinero, ya que sus posibilidades son muy posiblemente las de ganar. Pero este pensamiento encierra una terrible trampa para este jugador desesperado por no perder más dinero. Una parte de su razonamiento es válido, si la tabla de la estrategia le sugiere doblar es porque tiene altas posibilidades de ganar, pero lo que no tiene en cuenta en su lógica el jugador que si no sigue la tabla, no disminuye la ventaja de la casa, por lo cual no está aumentando todo lo posible sus posibilidades de ganar, sino que aumenta sus probabilidades de perder el poco dinero que le queda.
Los jugadores que usan la Estrategia Básica saben que ésta no ofrece la posibilidad de disminuir la ventaja de la banca, pero no hay que olvidarse que cuando un jugador se encuentra en el medio de la vorágine del juego puede caer en la desesperación por no perder dinero. Y es que si no se juega cómo dice la tabla, esta reducción de las ventajas de la casa no será tal, el secreto está en saber aprovechar cada situación que se presenta ante nosotros para doblar la apuesta y ganar.
Si quiere seguir la Estrategia Básica sígala a pies juntillas, hasta que gane todo el dinero que usted quiere.







